Así como la activida humana, las familias también dejan huellas en el paisaje . Llegado el momento de darle un nombre a un lugar, el reflejo habitual es de pensar en el nombre de aquellos que lo habitan o en el de aquellos que le imprimieron marcas en su comunidad.

Así, en Château-Richer, nos encontramos con un arroyo cuyo nombre es Cazeau. Se trata de un pequeño arroyo que pasa por tierras que han pertenecido a la familia por más de 200 años. No se trata del nombre original ya que los Cazeau son dueños de esas tierras sólo desde 1740 y 1764.

En Montmagny, la escuela secundaria fue nombrada en honor del fundador de la universidad Laval, Louis-Jacques Casault. Un pabellón de la universidad lleva también su nombre. El edificio alberga los Archivos Nacionales de Quebec. En 1992, en ocasión de su primera visita a los Archivos para descubrir sus origenes familiares, Richard Casault de Seattle, Washington, quedó muy sorprendido al constatar que la familia de la que deciende posee tanto prestigio.

 



Parque Henri-Casault en Charlesbourg.
Foto : Michel Caseault, 1998

En Quebec, existe una calle Casot, en honor al último jesuita de Canadá, Joseph Casot. Cap-Rouge posee una calle St-Félix, para conmemorar a Monseñor Charles-Félix Cazeau. Montreal también tiene su calle Casault. Y en Charlesbourg, existe el parque Henri Casault, nombre de su antiguo alcalde. Otras apelaciones recuerdan una u otra de las familias. El condado de Kamouraska, tiene una pequeña comunidad de nombre Lac-Casault en honor al juez Louis-Napoléon Casault. Buscando todavia, podriamos encontrarnos con otras localidades que nos recuerden los recorridos de los miembros de la familia.



El río Cazeau en Château-Richer:
Foto: Michel Caseault, 1998



La calle de Casot en la ciudad de Quebec nombrada después del Jesuit Jean-Joseph Casot.
Foto: Michel Caseault, 1998